Por Pablo Romo Cedano.

“Respetar y garantizar los Derechos Humanos, además de ser una obligación constitucional, es una vocación y un compromiso irrenunciable de quienes formamos parte del Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto”. Así inicia el libro En defensa de periodistas y defensores de derechos humanos en riesgo, editado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos y publicado en agosto pasado.

Se trata de una compilación de artículos muy diversos sobre la temática del Mecanismo de protección a personas defensoras de derechos humanos y periodistas que el gobierno federal implementa desde hace cuatro años. La CNDH se da a la tarea de recoger estos artículos originales que presentan lo que es el Mecanismo (Capítulo uno: Rodrigo Santiago, Pablo Romo y Mariclaire Acosta) y el funcionamiento del Mecanismo (Capítulo dos: Sara Irene Herrerías, Julio César Díaz, Oscar Roberto Ochoa; Camilo López, Patricia Colchero, Edgar Cortez). De igual forma recupera cinco artículos con experiencias (Martha González, Michael Chamberlin; Edgar Corzo, Ricardo Celso Nájera y Roberto Campa). En el capítulo VI dedicado a “Análisis y estudio comparado” presenta tres artículos (José Buendía, Juan Carlos Botero y Fernanda Calderaro) donde se recuperan las experiencias de Brasil y de Colombia.

El libro se ha convertido en pocas semanas en un referente básico para conocer el Mecanismo de protección; visto desde sus entrañas. Las aproximaciones varían desde la apologética hasta una crítica severa, reconociendo el esfuerzo y el ejercicio que se realiza por proteger la vida de personas defensoras y periodistas. Las presentaciones a cargo de Osorio Chong y de Luis Raúl González Pérez ayudan a comparar el aprecio por este espacio que la sociedad civil ha luchado y trabajado para que se lleve a cabo. La protección de personas defensoras y periodistas no es una graciosa concesión, es una obligación fundamental del Estado Mexicano.

México, se dice una y otra vez, es el país más peligroso para ejercer el periodismo en el Hemisferio y uno con mayor número de asesinados. Las recomendaciones de instancias internacionales llueves mes a mes. Las llamadas de atención de la ONU, de la OEA se multiplican sin que cambie significativamente la tendencia. El presidente de la CNDH señala en el libro: “Hasta el momento en que se escriben estas líneas podemos consignar que 114 periodistas han sido asesinados desde el año 2000, (11 de los cuales corresponden a periodistas mujeres); 20 periodistas han sido desaparecidos desde el año 2005, y se han registrado 49 atentados a medios de comunicación desde el año 2006”, y agrega con fuerza: “lo que da cuenta de la gravedad de la situación y de la necesidad de establecer políticas publicas adecuadas para prevenir estas agresiones y proteger a los comunicadores y medios, así como para mejorar los resultados en la procuración de justicia”. Michel Forst, relato especial de la ONU sobre la situación de las y los defensores de los derechos humanos eribe también en el libro y señala con crudeza las dificultades más recurrentes que enfrentan los mecanismos de protección y establece con mucha claridad los principios con los que deben contar estas instancias públicas.

Este es el primer libro consagrado a este instrumento, expresión significativa de una política pública, donde sociedad civil no quiere dejar espacio a la negligencia ni al olvido. Se convierte así en un punto de referencia a cuatro años de existencia del Mecanismo. Ojalá hubiera también otro libro para evaluar lo que ha significado la Comisión Ejecutiva para la Atención a Víctimas. La rendición de cuentas y la evaluación es fundamental para este tipo de instancias del Estado Mexicano.

El libro es de acceso gratuito y se puede descargar en http://www.tirant.com/mailing/mexico/9788491430612.pdf . Fecha publicación: 07/2016

Editorial: Tirant lo Blanch y CNDH. Colección: Derechos Humanos. 1ª Edición / 289 págs. / Rústica / Castellano / Libro. ISBN13:9788491430605